¿Qué es y cómo funciona la custodia compartida?
La custodia compartida se refiere a un arreglo de custodia de los hijos en el que los padres divorciados o separados comparten voluntariamente la responsabilidad legal y física de sus hijos. ¿Cómo funciona la custodia compartida? Generalmente los padres convienen en compartir de forma equitativa el tiempo que pasan con sus hijos. Los progenitores comparten las decisiones sobre su educación y otros asuntos relacionados con los niños, y comparten los gastos involucrados en la crianza de sus hijos.
La custodia compartida ha existido durante décadas, pero como idea y realidad se ha vuelto mucho más popular a medida que más familias han experimentado los beneficios de esta forma de custodia.

Cómo funciona la custodia compartida.
La custodia compartida implica que los padres trabajen juntos para llegar a acuerdos sobre cuestiones como dónde vivirán los niños, si harán alguna actividad extracurricular, el horario escolar, etc. Normalmente, los padres se reúnen y discuten estos temas para llegar a un acuerdo mutuo antes de firmar una orden judicial que formalice ese acuerdo y establezca la custodia compartida.
Aunque no hay un formato preciso para la custodia compartida, los padres pueden llegar a acuerdos sobre la distribución del tiempo que los niños pasan con cada uno de ellos. La mediación familiar es el modo ideal para llegar a estos acuerdo. Por ejemplo, un acuerdo típico podría implicar que los niños pasen la semana con un padre, la mitad de los fines de semana con el otro padre, y que ambos compartan vacaciones y feriados alternando. Esto significa que los niños pasan tiempo significativo con cada uno de los padres, y el arreglo permite a los padres interactuar con los niños de manera regular manteniendo una relación continua. Pero si realmente se quiere desarrollar un buen plan de coparentalidad con una custodia compartida, que satisfaga a todas las partes, es recomendable hacerlo con la ayuda de una mediadora o mediador familiar.
Beneficios de la custodia compartida
Muchos padres encuentran que la custodia compartida les otorga un mayor nivel de satisfacción que otros arreglos de custodia, como los arreglos en que uno de los padres tiene la custodia total o primaria de los niños. Los estudios han mostrado que los niños criados en un ambiente de custodia compartida tienden a tener mejores resultados académicos, mejor manejo de las emociones, más conciencia interpersonal, y menos problemas de comportamiento. Esto se debe en parte a que los padres pueden ofrecer a sus hijos un mayor apoyo y compromiso, al tiempo que permiten que sus hijos conserven un vínculo con ambos progenitores.
Además, la custodia compartida puede proporcionar a los padres un mayor nivel de satisfacción al tener un mayor control sobre los asuntos relacionados con sus hijos. Al compartir la responsabilidad de tomar decisiones sobre los niños, los padres también comparten el sentimiento de logro cuando las decisiones resultan ser positivas para los niños. Los padres también pueden disfrutar de una sensación de autonomía y control al tener la libertad de tomar sus propias decisiones sin tener que pasar por una tercera parte.
Consideraciones a tener en cuenta
Aunque la custodia compartida puede ser gratificante para los padres y beneficiosa para los niños, también se deben tomar en cuenta algunos factores potencialmente negativos. Por ejemplo, se puede producir tensión entre los padres al tratar de llegar a acuerdos, especialmente en casos donde hay animosidad entre los ex cónyuges o si los padres no pueden ponerse de acuerdo sobre asuntos importantes. También está el hecho de que los niños tienen que mudarse entre dos hogares, lo que podría ser estresante para los niños. Por lo tanto, es posible que algunas familias no sean buenas candidatas para la custodia compartida. Además, algunos padres simplemente no pueden ofrecer el tiempo o el compromiso que la custodia compartida requiere.
En general, la custodia compartida es una idea sumamente interesante para familias divorciadas o separadas, particularmente si ambos padres pueden llegar a acuerdos y se desarrollan formas de co-parentalidad constructivas. Si bien hay muchas consideraciones a tener en cuenta, muchas familias pueden beneficiarse de esta forma de custodia de los hijos. La custodia compartida ofrece a los padres y a los niños la oportunidad de establecer una relación fuerte y saludable entre ellos. Nosotras, como mediadoras familiares os ayudamos a elaborar un plan de coparentalidad que recoja esa custodia compartida y os ayude a que vuestro día a día sea realmente positivo tanto para vuestros hijos como para vosotras y vosotros mismos.

